Instrumentos Poco Conocidos del Mariachi: Vihuelas, Guitarrones y Arpas Antiguas
- Miguel Angel Gomez Meneses
- 2 dic 2025
- 5 Min. de lectura
En la rica tradición de la música mexicana, el mariachi ha evolucionado incorporando y dejando atrás diversos instrumentos. Hace décadas, al llevar serenata de cumpleaños o en bailes y fiestas rancheras sonaban mucho más que los violines y trompetas de hoy: guitarras de golpe, bajo continuo y hasta arpas formaban parte de las agrupaciones. De hecho, los mariachis para cumpleaños solían contar con instrumentos de cuerdas poco comunes que hoy casi no se ven en escena. A continuación exploramos algunas de esas piezas históricas – variantes raras de la vihuela y el guitarrón, así como arpas antiguas – sus orígenes, su construcción especial y su declive en el tiempo.

La vihuela mexicana: formas antiguas
La vihuela mexicana es un instrumento de cinco cuerdas con la parte trasera abombada (forma de “pecho de gallo”) y proviene de los laúdes europeos del Barroco. Se diferencia de la vihuela española clásica en que siempre es de madera (generalmente caoba) y tiene el cuerpo redondo. En el mariachi tradicional, la vihuela aporta la base rítmica con acordes rasgueados agudos. Antiguamente este papel lo compartía con la guitarra de golpe (otro instrumento de cinco órdenes de cuerdas), pero con el tiempo los músicos optaron por otras variantes.
Por ejemplo, en la región de Cocula (Jalisco) se usaba una guitarra de golpe de cinco cuerdas junto a la vihuela y el arpa. No hay una “vihuela rara” muy documentada aparte de estas diferencias regionales; más bien, la vihuela mantuvo su forma básica. Sin embargo, sí se encuentran relatos de cambios históricos: el musicólogo Francisco Sánchez Flores señala que en el mariachi antiguo la vihuela fue eventualmente sustituida en algunos grupos por guitarras de distintos tamaños, como la guitarra quinta o la sexta.
Algunas referencias de la época resaltan la vihuela como instrumento de acompañamiento rítmico. Por ejemplo, algunos estudios señalan que la estructura original del mariachi consistía en violines acompañados de una vihuela de cinco cuerdas, igual que una guitarra de golpe y varios violines. En el siglo XIX, la llegada de la guitarra de seis cuerdas tendió a reducir su protagonismo, aunque la vihuela nunca desapareció del mariachi.
En resumen, la vihuela en sí no tuvo versiones exóticas documentadas más allá de esas diferencias regionales, pero forma parte de la versión más antigua del mariachi con guitarra de golpe, dos violines y a veces hasta tambora. Hoy sigue vigente en las agrupaciones, aunque el cambio de sonido a guitarras de seis cuerdas hizo que su uso sea más estilizado.
Guitarrón: variantes poco comunes
El guitarrón mexicano clásico de seis cuerdas de tripa se inventó a fines del siglo XIX precisamente para reemplazar al arpa como instrumento grave del mariachi. Era más manejable para llevar serenatas callejeras y conservaba una afinación similar a una octava más grave que la guitarra.
Sin embargo, en tiempos pasados hubo versiones aún más peculiares de este bajo. En los Altos de Jalisco se recuerda un guitarrón de nueve cuerdas apodado “de górgoro”, fabricado en maderas de pino. Este instrumento llevaba cinco de sus cuerdas afinadas como una guitarra común y las restantes para notas muy graves. Al ejecutarlo, el músico usaba una púa gruesa para remarcar el ostinato típico de los sones y un dedal para pasar con agilidad entre las cuerdas graves, imitando un poco el toque rítmico de una guitarra huapanguera.
Otros relatos señalan que en algunas regiones se llegaron a utilizar contrabajos o guitarrones de cinco cuerdas antes de que se estandarizara el de seis. Por ejemplo, fotografías de los años cincuenta muestran mariachis en Cocula con dos guitarrones antiguos apodados “costillones”. En resumen, además del modelo estándar de seis cuerdas y el raro de nueve, hubo variantes con cuatro o cinco cuerdas en el siglo XIX.
Músicos destacados: En la historia del mariachi fueron famosos algunos guitarroneros pioneros. En Jalisco destacan Cirilo Marmolejo (1890–1960) y Concho Andrade, ambos grandes ejecutantes del guitarrón tradicional. Marmolejo, fundador del Mariachi Águilas de México, ayudó a popularizar el instrumento en los primeros discos de mariachi. También se registra que muchos mariachis de Sonora y del norte de México incorporaban el guitarrón para fiestas de cumpleaños y serenatas nocturnas, dando un carácter profundo a esas celebraciones familiares.
Las arpas antiguas en el mariachi
En los albores del mariachi, el arpa era un pilar fundamental. Algunos textos clásicos confirman que en el formato tradicional (sin trompetas) había un “conjunto de arpa grande” en el Occidente mexicano. En regiones como Michoacán todavía existen conjuntos de arpa grande (por ejemplo en Tierra Caliente) que funcionan como primos campesinos del mariachi. Estos conjuntos suelen tener dos violines, dos guitarras y un arpa que además de armonizar ejecuta toques percusivos con el instrumento.
En Jalisco y Nayarit se documenta que el mariachi original usaba arpas de decenas de cuerdas (28, 36 e incluso 40). Por ejemplo, en Cocula se tocaba el llamado “arpón de la sierra” de cuarenta cuerdas junto con la vihuela y la guitarra de golpe. La amplia gama de cuerdas producía el característico sonido dulce y resonante del arpa mexicana.
Durante el siglo XIX, sin embargo, el enorme arpa se consideró incómodo de transportar, especialmente a caballo en las serenatas. Así, el guitarrón de varias cuerdas gruesas acabó supliendo la línea grave del arpa. Pese a ello, los primeros mariachis con arpa legaron un sonido inconfundible: una melodía brillante que acompañaba los sones y jarabes, sobre la cual zapateaban y cantaban los lugareños.
Con el tiempo, el arpa fue quedando en desuso. Un arpista legendario, Julio Martínez (Mariachi Vargas), relataba que en 1898 el arpa “era un instrumento base” en el Vargas de Tecalitlán, acompañada por la guitarra de golpe y dos violines. Pero al añadirse trompetas y más violines, el arpa fue desplazada de la formación principal. En muchas bandas modernas quedó solo como adorno o dejó de usarse. Por fortuna, en festivales tradicionales aún pueden oírse réplicas o restauraciones de aquellos instrumentos.
Ejemplos documentados: Hoy se conservan algunos arpas de aquella época en museos o colecciones privadas. También circulan grabaciones de conjuntos de arpa de la Tierra Caliente, donde se escucha el arpa jarocha tocando sones abajeños, revelando la continuidad de esa tradición ancestral.
Legado en celebraciones tradicionales
Aunque hoy nos parezcan poco comunes, esos instrumentos ayudaron a definir el mariachi primigenio. En una serenata de cumpleaños tradicional, el bajo profundo del guitarrón histórico o el tintineo arpegiado del arpa añadían majestuosidad a la música. Los mariachis de entonces probablemente habrían lucido una formación más rústica, con el canto de las cuerdas y el zapateo casero dominando la escena.
Conocer estos instrumentos poco comunes es conectar con la memoria sonora de México: nos recuerda que el mariachi ha sido siempre una fusión viva, donde cada cuerda antigua cuenta una parte de nuestra historia musical.









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